Page 228 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            hubiese  venido  una  mujer.  Airunesia  no  tiene  sexo

            preciso;  es  descendiente  de  Bitru,  una  descendiente

            espuria,  y  Bitru  tiene  el  sexo  que  elige  en  cada


            momento... aunque se te apareciera como hombre, y

            aunque tú no fueras invertido, sentirías deseos por él,


            tan intensos si revistiera la forma de mujer como la de

            hombre...


               —Pero  ¿qué  son  estos  seres?  —preguntó  Sergio,

            tomando  una  cucharada  del  soso  caldo  vegetal.  La


            cuchara era, al parecer, de oro, con el mango torcido,

            terminado en una garra de ave que asía una esfera.


               —Hay tiempo —dijo Herder, fatigadamente—. Por

            esto trataré de explicarte... Hasta que la luna esté en el


            cuarto  medio  no  puedo  iniciar  nada...  Escucha,

            escucha.  Aparte  de  nosotros,  los  hombres,  sobre  la


            tierra  y  bajo  ella,  en  el  aire,  y  en  las  esferas  que  la

            rodean,  hay  otros  seres.  Son  seres,  o  elementos,  sin

            materia...  que  toman  formas  diversas  cuando  se  les


            puede  ver.  Hay  algunos  que  tienen  un  asomo  de

            materia; con los que se hallan en la superficie, los silfos,


            los elfos...


               —Yo vi uno... un elfo. —¿Dónde lo viste?


               —En  el  caserío  de  Morris.  Estaba  hablando  con  el

            Vikingo, uno que iba conmigo, un Profe‐Wu‐Wei.


               —Esos Wu‐Wei... creen tener la llave de la tierra, el



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