Page 305 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
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cordillera, llamada las Cabezas Susurrantes en el
idioma local. El aire estaba enrarecido, ya que la
altitud era muy grande. Amanecía, y las montañas se
alzaban imponentes en forma de severas agujas
nebulosas de hielo verde pálido que reflejaban el
resplandor del sol.
Las aeronaves de asalto descendieron del espacio,
surgiendo del manto azul oscuro del cielo con una
estela de fuego dorado procedente de sus superficies
ablativas. En los austeros asentamientos y poblados
de las estribaciones, las gentes del lugar, nacidas en
una cultura de mitos y superstición, contemplaron las
señales llameantes del cielo que clareaba como un
presagio. Muchos empezaron a gemir y lamentarse o
corrieron a los santuarios de sus pueblos.
La fe religiosa de 63‐19, fuerte en la capital y las
ciudades principales, quedaba destilada allí en forma
de cocción más potente. Aquellos eran unos lugares
empobrecidos y atrasados, en los que las creencias
anacrónicas de la sociedad se veían fortalecidas por
un estilo de vida de simple subsistencia y una
educación mediocre. El ejército imperial ya se había
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