Page 306 - La Herejia De Horus 01 - Horus El Señor De La Guerra - Abnett Dan
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esforzado por contener aquel fanatismo primitivo
durante su ocupación; pero cuando los haces de fuego
cruzaron el cielo, se vieron en grandes apuros para
controlar la agitación creciente en los poblados.
Las naves de asalto se posaron, con un agudo chirrido
de sus motores, en un altiplano de seca lava volcánica
blanca a cinco mil metros por debajo de las cimas de
los picos más altos en los que se encontraba la
fortaleza rebelde. El choque de los vehículos contra el
suelo hizo que los reactores levantaran remolinos de
polvo de piedra pómez.
El cielo estaba blanco, los picos se recortaban blancos
ante las naves y nubes blancas suavizaban la
atmósfera. Una serie de grietas cortadas a pico y
cañones de hielo descendían vertiginosamente detrás
del altiplano envueltos en una capa de nubes, y los
picos inferiores brillaban bajo la luz cada vez más
fuerte.
La Décima Compañía salió con un repiqueteo de
botas al escaso y helado aire, con las armas
preparadas. Formaron y desembarcaron con tanta
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