Page 329 - Los Sin Nombre - Ramsey Campbell
P. 329
Los sin nombre: 29 Ramsey Campbell
29
Cuando las niñas salieron charlando sin cesar del
colegio que había junto al lago, con sus cabellos y sus
uniformes de color rojo vino ondeando al viento,
Barbara se dio cuenta de que era mediodía. Ted ya
debería estar allí. Se asomó a la ventana sujetándose el
cabello, pero por las aceras del Barbican no había nadie
más que el cartero. Deseaba que Ted se diera prisa,
porque todas sus dudas estaban regresando.
Decidió llamarlo por teléfono. No recibió respuesta, a
pesar de que podía ver que estaba en casa, pues al otro
lado de su ventana se movían unas figuras. ¿Habría
ocurrido algo que le impediría ayudarla?
El viento de septiembre era inesperadamente frío. Los
sauces rozaban la meseta de ladrillo y la iglesia
invertida temblaba. El cartero se estaba dirigiendo
hacia su apartamento, pero no podía detenerse a
saludarlo. Estaba demasiado ocupada luchando contra
las ráfagas de aire de las aceras, contra el viento que
agitaba su ropa y desordenaba su cabello. Las
conversaciones de las niñas se precipitaban sobre el
agua como olas.
Ya había llegado a los escalones que conducían a la
galería exterior del apartamento de Ted cuando
alguien la sujetó del hombro. Barbara no cayó al suelo
porque logró sujetarse a tiempo a la barandilla. Debía
329

