Page 65 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
—¿No tienes el menor sentido del humor? —
preguntó Ender.
—Lo que la vida a bordo le está haciendo a Sergeant
no tiene la menor gracia.
—Si no me río —dijo Ender—, tendría que tomarlo en
serio, y eso me distraería de mi trabajo.
—Esperaba que me ayudaras a encontrar algo que le
permita a Sergeant soportar su vida. Sufre la soledad más
que tú y yo. Se parece más a Padre.
—¿El Gigante y Sergeant? Nunca pensé en ello, pero
quizá tengas razón. Sergeant necesita ser un niño de la
calle, en constante peligro de morirse de hambre o de que
lo maten. Eso sí que lo mantendría ocupado. Él no
necesita un perro sino un tigre dientes de sable. Algo que
lo aceche sin cesar, para que pueda dedicarse a combatir
amenazas reales y no tenga que inventarlas.
—Pensaba en un compañero cuya vida se extienda
más allá de los límites de la nave.
—¿Un perro en otro mundo? —preguntó Ender.
—Tenemos muchísimo dinero allá en el mundo
humano, cantidades enormes. El tal Graff organizó tan
bien las finanzas de Padre que allá nadie sabe cuán ricos
somos.
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