Page 184 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 184

La Tierra en llamas                                                                  Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston



                   Mazer se sentó en el sofá frente al escritorio. Kim

            se quitó los zapatos, se sentó a su lado y acomodó las

            piernas en su regazo.




                   —La versión kiwi no puede ser mi voz —dijo—.

            Los  soldados  neozelandeses  quieren  oír  a  un

            neozelandés.




                   —Yo no —dijo Mazer—. Prefiero oír tu voz.



                   Ella sonrió.



                   —Es  una  cuestión  de  claridad.  Los  americanos

            pronuncian de manera distinta. No queremos que un


            soldado  administre  la  medicación  equivocada  o

            ejecute una acción incorrecta porque no entiende las

            indicaciones.



                   —Cierto. Pero el verdadero motivo por el que no


            puedes ser tú es porque tu voz es embriagadora. Eres

            como las sirenas de la Odisea. Los soldados se quedan


            tan  encantados  por  la  música  de  tu  voz  que,

            embelesados y atontados, se olvidan por completo de

            los camaradas que tienen sangrando delante.



                   Ella volvió a sonreír.














                                                          [184]
   179   180   181   182   183   184   185   186   187   188   189