Page 213 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas                                                                  Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston



            tranquilizaran  asegurándoles  que  sus  pesadillas  no

            eran más que sueños.



                   Rena también tenía sueños, aunque nunca hablaba


            de  ellos  con  nadie.  En  esos  sueños,  Segundo,  su

            marido, estaba siempre vivo, tendido junto a ella en su

            hamaca, abrazándola, hablándole de una reparación


            que había hecho o contándole algo de lo que se había

            enterado en la nave ese día. A veces reían. En otras

            ocasiones se maravillaban de su suerte por tener un


            hijo  como  Víctor.  Otras  veces  él  amenazaba  con

            hacerle cosquillas, y ella lo amenazaba a su vez con

            darle una tunda si lo intentaba. Otras veces no decían


            nada: era suficiente estar juntos, flotando allí el uno al

            lado del otro.



                   Ella podía sentir siempre el grosor de sus brazos a


            su alrededor y el calor de su aliento en su nuca. Era

            real, tan real como había sido entonces.



                   Y  cuando  despertaba  era  como  si  él  hubiera


            muerto de nuevo.



                   Lloraba en silencio, sin que la viera nadie. Incluso

            en los abarrotados confines de la sala de almacenaje


            no  había  nadie  que  no  la  viera  tranquila,  confiada,

            optimista. No podía permitirse que la vieran de otra







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