Page 216 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 216

La Tierra en llamas                                                                  Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston



            HU  o  Juke  tenían  tripulantes  que  no  sabían

            prácticamente nada del funcionamiento de sus naves:

            cada uno tenía una tarea específica, y eso era todo lo


            que hacían. Pero en una nave minera libre las familias

            no podían permitirse ese lujo. Todos tenían que saber

            de todo.




                   Y por eso en la Cavadora se enseñaban unos a otros,

            cubriéndose  durante  un  día  o  una  semana,  o

            preparando seminarios o sesiones de formación. Rena


            sabía  de  navegación,  naturalmente,  pero  también

            había  aprendido  los  otros  aspectos:  minería  y

            mantenimiento, cocina y pilotaje, todas las labores que


            mantenían  a  la  familia  en  funcionamiento  y  viva.

            «Nadie  deja  de  aprender»,  solía  decir  Concepción.


            Nuestra fuerza es una cuando nuestra mente es una.



                   El        capitán            Doashang                 había           aprendido

            rápidamente este principio. Todas las tareas que había


            encomendado a Rena y las demás mujeres habían sido

            completadas  con  exactitud.  No  había  curva  de

            aprendizaje, ninguna prueba y error: las mujeres de la


            Cavadora  solo  hacían  exactamente  lo  que  había  que

            hacer en cuanto se lo pedían. A veces antes de que se


            lo pidieran. «Si esperas a que algo se haya roto, has

            esperado demasiado tiempo», decía Segundo.







                                                          [216]
   211   212   213   214   215   216   217   218   219   220   221