Page 259 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
P. 259
La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
Y para sorpresa de Lem, advirtió que también él
tenía los ojos húmedos. Se los enjugó rápidamente,
furioso consigo mismo.
Necios, pensó. Todos han sido unos necios. ¿Por
qué insistieron? ¿Por qué lo malgastaron todo? ¿No
veían que no le causaban ni una mella? ¿No sabían que
sus seres queridos en la Tierra se sentirían
devastados?
Pues claro que lo sabían, comprendió. Eran sus
seres queridos de la Tierra quienes los impulsaban.
Eso los había mantenido en la lucha, la desesperación
por salvar a quienes estaban en casa.
«Yo podría haber hecho lo mismo», pensó, «haber
permanecido en la lucha también cuando nos
enfrentamos a ellos. Pero no lo hice. Huí. Me escabullí
como un ratón asustado. ¿Me convierte eso en un
hombre sabio o en el mayor necio?».
—Necesito hablar con mi padre —dijo—. Las
líneas láser no pasan, pero tenemos que enviar algo, lo
que sea. Y tenemos que enviarlo repetidamente, sin
parar, una emisión continua. Tal vez encontremos un
hueco donde la interferencia sea menor. Tal vez
alguien nos capte y lo retransmita. Tal vez no
funcione, pero tenemos que intentarlo.
[259]

