Page 736 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas                                                                  Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston



                   —¡Bingwen!  —El  anciano  dio  una  palmada  tan

            fuerte que sonó como un trueno dentro de la casa—.

            Me deshonras. Ve a limpiar las ollas.




                   —Sí, abuelo. —El niño se inclinó y se marchó.



                   —Perdone a mi nieto, Mazer. Es joven y lenguaraz

            y sabe poco de respeto.



                   —Pues el chico tiene razón. Se lo debo.



                   —No nos debe nada. Está vivo porque es usted.


            No hay ninguna deuda entre nosotros.



                   —Deberían ir al norte. No pueden quedarse aquí.

            No hay más suministros en el valle. Necesitan comida


            y agua fresca. Solo se han quedado todo este tiempo

            por mí, y se lo agradezco, pero no puedo permitir que

            se  sigan  poniendo  en  peligro  por  mi  causa.  Los


            acompañaré  al  norte  hasta  que  encontremos  otro

            grupo o familia con la que puedan viajar. Entonces me


            dirigiré al sur.



                   —¿Hacia la sonda? ¿No puedo convencerle de que

            no haga esa locura?



                   —Destruir las sondas es la única forma de poner


            fin a esta guerra.








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