Page 748 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
aceite a la luz de la luna. Un kilómetro más allá de la
base de la montaña encontraron una pequeña jungla
que no había sido afectada por la bruma y se
internaron en ella, pues preferían estar a cubierto en el
denso follaje que al aire libre, donde podían divisarlos
fácilmente. Sin embargo, en la jungla era más difícil
ver. Las ramas les tiraban de la ropa y les golpeaban la
cara. Mazer tropezó dos veces y casi soltó a Bingwen.
El niño empezaba ya a recuperarse.
—Ya no tiene que seguir llevándome en brazos —
dijo—. Puedo correr.
Mazer no discutió. Estaba agotado, su cuerpo
cubierto de sudor. Sentía calambres en las
extremidades, sobre todo en el brazo derecho, que
había soportado el peso de Bingwen. La herida de su
vientre había empezado a arder también, y le
preocupaba haber desgarrado algo. Soltó al niño y los
dos se desplomaron contra un árbol. Mazer se apoyó
en el tronco, respirando entrecortadamente.
Permanecieron sentados en silencio un rato.
Mazer quería consolar a Bingwen, decir algo que
pareciera reconfortante, que suavizara la pena del
niño. Pero todo lo que se le ocurría le parecía
insuficiente, o una promesa vacía que no podría
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