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miuras». Este comentario lo refiero como la «Pasión del Dominó», es
decir, siempre queremos más y más de este maravilloso juego.
LOs DIsTRAíDOs
amigos, les voy a hablar de lo que siempre nos encontramos en una
mesa de Dominó: LOs DIsTRAíDOs. Estos señores, son los que nunca
saben a quién le toca salir o aquellos que preguntan en pleno desarrollo
de la mano: ¿Quién salió? ¡Cómo creen ustedes que estos señores pue-
den jugar el Dominó mediante métodos de información, si nunca se van a
acordar de qué manera iniciamos una piedra y si tenemos o no fuerza en
ésta! tampoco se darán cuenta de lo que bien pudiéramos considerar co-
mo expresiones corporales. ¿Ustedes creen que un distraído puede per-
catarse de una Expresión Corporal: jamás ni nunca, ellos están pendiente
siempre de otras cosas totalmente ajenas a lo que está ocurriendo en la
mesa, sin percatarse de que muchos atletas de Dominó cometen incons -
cientemente y se delatan con una expresión corporal cuando les gusta o
les molesta una piedra iniciada por el compañero, cuando se baraja y
cogen las siete piedras y por último cuando el compañero castiga o pasa
por una piedra. Este punto lo traigo y expongo en este temario, porque
estos señores jamás se dan y se darán cuenta de lo que está pasando en
la mano. Como comentario de lo expresado, les contaré una anécdota de
un querido compañero de Dominó ya fallecido: estábamos jugando en el
Café Mundial, ubicado en Caracas, urbanización santa Mónica. Este
amigo pedía un emparedado o un café, o un vaso de agua, etc., y lo cierto
del caso es que cuando se lo traían y el mesonero lo colocaba en la me -
sita auxiliar a la mesa de dominó, este amigo lo buscaba por tanteo, tanto
el sándwich como el café o el agua, sin perder detalle de lo que estaba
ocurriendo en la mano. siempre me acordaré de él por eso, además de
que fue un excelso en el juego de Dominó. voy a honrar este comentario
permitiéndome escribir su nombre: juan ángel assun Cantalapiedra,
también conocido como juan PP., como todos sus amigos le llamábamos.
El DoMinó. Un jUEGo DisoCiaDoR, PERo ¡CóMo nos GUsta! 15

