Page 296 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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llevaban niñas con menos de tres meses de edad. Se
registró la nave en busca de contrabando y se la admitió
en el puerto. —El juez Fang no necesitaba señalar que
eso no significaba prácticamente nada; esos inspectores
eran famosos por su inobservancia, especialmente en
presencia de distracciones tales como sobres llenos de
dinero, cartones de cigarrillos, o pasajeras visiblemente
jóvenes en actitud amorosa. Pero cuanto más corrupta
era una sociedad, más dispuestos estaban sus oficiales a
esgrimir patéticos documentos internos como aquél como
si fueran las Sagradas Escrituras, y el juez Fang no era
una excepción a aquella regla cuando servía a mayores
propósitos—. Todos los pasajeros, incluidas las niñas,
fueron procesados de la forma usual: se tomaron registros
de la estructura retinal, huellas digitales, etc. Lamento
decir que mis estimados colegas en la oficina del capitán
del puerto no examinaron esos registros con la
acostumbrada diligencia, porque si lo hubiesen hecho,
hubiesen notado grandes discrepancias entre las
características biológicas de las jóvenes y de sus supuestas
hijas, lo que sugiere que no estaban relacionadas las unas
con las otras. Pero quizás asuntos más urgentes les
impidieron darse cuenta de esto —el juez dejó que la
acusación no pronunciada colgase en el aire: que las
autoridades de Shanghai no estaban fuera de la influencia
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