Page 298 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 298
—Hemos interrogado al dueño del barco y al capitán
—dijo el juez Fang—, y afirman que ese viaje estaba
planeado y pagado por usted, de principio a fin.
—Tenía que volver de alguna forma a Shanghai, así
que alquilé el barco. Las mujeres querían ir a Shanghai,
así que me porté bien y las dejé venir.
—Señor PhyrePhox, antes de empezar a torturarle,
deje que le diga lo que opino —dijo el juez Fang,
acercándose al prisionero para poder mirarle a los ojos—
. Hemos examinado a esos bebés. Parece que se les
trataba bien; nada de malnutrición o signos de abusos.
¿Por qué, entonces, me tomo tanto interés en este caso?
»La respuesta en realidad no tiene nada que ver con
mis obligaciones como magistrado del distrito. Ni
siquiera está estrictamente relacionada con la filosofía
confuciana. Es una cuestión racial, señor PhyrePhox.
Que un europeo esté sacando de contrabando niños Han
a los Territorios Cedidos, y de ahí, debo suponer, al
mundo exterior, dispara profundas emociones
primarias, podríamos decir, dentro de nú y muchos
otros chinos.
298

