Page 294 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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estado,  se  le  encuentra  en  la  administración.  Cuando

              prevalece uno malo, Se pone los principios por montera.»

              Una de las grandes virtudes del confucianismo era su


              flexibilidad. El pensamiento político occidental tendía a

              ser  más  frágil;  tan  pronto  como  un  estado  se  volvía

              corrupto, todo dejaba de tener sentido. El confucianismo


              siempre  mantenía  el  equilibrio,  como  un  corcho  que

              puede  flotar  tan  bien  en  una  fuente  como  en  una


              alcantarilla.



                 Aun  así,  el  juez  Fang  había  sufrido  recientemente


              muchas  dudas  sobre  si  su  vida  tenía  sentido  en  el

              contexto de la República Costera, una nación casi por


              completo carente de virtudes.



                 Si la República Costera hubiese creído en la existencia


              de  virtudes,  al  menos  podría  haber  aspirado  a  la

              hipocresía.




                 Se  estaba  saliendo  del  tema.  El  tema  no  era  si  la

              República Costera estaba bien gobernada. El tema era el

              tráfico de bebés.




                 —Hace tres meses —dijo el juez Fang—, llegó usted a


              Shanghai  en  una  nave  aérea  y,  después  de  una  corta

              estancia, fue hacia el interior con un hovercraft por el


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