Page 135 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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—Por favor, obtenga el permiso de un adulto —
dijo el C.M. una y otra vez.
Ahora sabía por qué Harv siempre pulsaba con
el dedo en lugar de hablar. Pulsó el C.M. durante
mucho tiempo hasta que consiguió los mismos
mediaglíficos que Harv había usado para el
colchón. Uno mostraba a un hombre y una mujer
durmiendo en una gran cama. Un hombre y una
mujer en una cama más pequeña. Un hombre solo.
Un niño solo. Un bebé.
Nell pulsó sobre el bebé. El círculo blanco y la
cuña roja aparecieron, la música sonó, el C.M. silbó
y se abrió.
Lo extendió y formalmente se lo presentó a
Dinosaurio, que era demasiado pequeño para
saber cómo saltar encima; Nell le enseñó durante
un rato. Luego volvió al C.M. e hizo colchones para
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