Page 19 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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bonita  infección  de  hueso  del  negocio,  y


             posiblemente  le  robaría  mientras  le  tuviese


             agarrado. Además, sólo podías ir a Shanghai si eras


             virgen. Para cruzar la Altavía cuando ya llevabas


             una pistola craneal, como Bud, habría que sobornar

             a la mitad de los policías de Shanghai. No había


             razón  para  economizar.  Bud  tenía  una  gran  e


             ilimitada carrera ante él, trepando por la jerarquía


             de  unas  ocupaciones peligrosas relacionadas con


             las  drogas  para  las  que  un  cebo  servía  como


             audiencia pagada. Un sistema de defensa era una


             sabia inversión.




                 Las malditas campanas seguían sonando a través


              de la niebla. Bud murmuró una orden al sistema


              musical,  un  sistema  acústico  desperdigado  en


              ambos  oídos  como  las  semillas  en  una  fresa.  El


              volumen aumentó pero no pudo apagar los tonos


              bajos del carillón, que resonaban en sus huesos. Se


              preguntó si ya que estaba en la modería no debería


              hacer que le sacaran y cambiaran las baterías que


                                                                                                         19
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