Page 228 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Antes de que Finkle‐McGraw le presentase la
idea de Runcible, Hackworth había pasado mucho
tiempo meditando sobre la cuestión, la mayor
parte de las veces mientras llevaba a Piona a
hombros por el parque. Sabía que debía parecerle
distante a su hija, aunque la amaba tanto; pero sólo
porque cuando estaba con ella no podía evitar
pensar sobre su futuro. ¿Cómo podía inculcarle la
posición emocional de un noble; el deseo de tomar
riesgos en la vida para fundar una compañía,
quizá varias aun habiendo fallado el esfuerzo
inicial? Había leído las biografías de varios nobles
importantes y había encontrado pocas ca‐
racterísticas comunes entre ellos.
Justo cuando estaba dispuesto a rendirse y
atribuirlo todo al azar, lord Finkle‐McGraw lo
invitó a su club y, sin venir a cuento, había em‐
pezado a hablar sobre el mismo tema.
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