Page 232 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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No puedo contar ni la mitad de sus


                aventuras. Con el tiempo volvió, y con él


                Ella y la bellota se había convertido en un


                alto roble. Hicieron un nido en la rama


                más alta, y tuvieron hijos, y fueron felices.

                Pero pronto llegó un Leñador vestido de


                cuero, su frente, como un alero, colgaba


                sobre sus ojos.





                Tenía un hacha en la mano, ni una


                palabra dijo, ¡Pero con muchos


                carraspeos! Y un golpe seguro, con el


                tiempo derribó el roble del pobre

                Cuervo. Sus hijos murieron, al no poder


                volar, y la madre murió con el corazón


                roto.




                Las ramas del tronco el Leñador cortó;


                y lo hicieron flotar por el curso de un río.

                Lo cortaron en tablas, y la corteza arrancaron,


                y con ese árbol y otro fabricaron un buen barco.


                El barco, lo botaron; pero cerca de tierra

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