Page 385 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 385
Esa noche, Nell volvió a oír las voces, pero esta
vez parecían gritar:
—¡Mira en los árboles! ¡Mira en los árboles!
A la mañana siguiente, se acercó al grupo de
árboles que quedaba y lo exploró mientras Harv
cortaba los últimos. Una vez más no encontró nado.
Ninguno de los dos durmió bien aquella noche,
porque sabían que estaban quemando la madera
restante, y que la siguiente noche no podrían
protegerse de los trolls. Nell volvió a oír las voces,
y esta vez parecían gritar.
—¡Mira en los árboles! ¡Mira en los árboles!
Más tarde, cuando salió el sol, volvió a explorar
de nuevo y encontró una cueva cuya entrada había
sido sellada por los trolls. Cuando abrió la caverna,
encontró cuatro muñecos: un dinosaurio, una oca,
un conejo y una mujer con largo pelo púrpura.
Pero no encontró nada vivo que pudiese haber
producido las voces.
Nell y Horv entraron en el Castillo Tenebroso esa
noche y se encerraron en una habitación en lo alto
385

