Page 388 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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oscuros sucesos en el interior de China; una
invitación
ineludible del Doctor X
El juez Fang no torturaba frecuentemente a la
gente. Eso se debía a varias razones. Bajo el nuevo
sistema de justicia confuciano, ya no era necesario
que todo criminal firmase una confesión antes de
ser condenado; bastaba con que el magistrado lo
considerase culpable por la fuerza de las pruebas.
Sólo eso evitaba al juez el tener que torturar a
mucha de la gente que pasaba ante él, aunque a
menudo se sentía tentado de forzar la confesión de
algún tete insolente occidental que se negaba a
aceptar la responsabilidad de sus actos. Más aún,
los modernos sistemas de vigilancia hacían posible
reunir información sin tener que recurrir a testigos
humanos (en ocasiones reticentes) como habían
hecho los magistrados de antaño.
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