Page 390 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 390

metido  un  implante  espinal  la  tarde  anterior  e


              introducido un conjunto de nanositos —parásitos


              na‐notecnológicos—  bajo  la  supervisión  de  la


              señorita Pao. En las doce horas siguientes, los ʹsitos


              habrían migrado por toda la columna vertebral del

              prisionero,  vagando  remolones  por  el  fluido


              cerebroespinal,  situándose  en  el  primer  nervio


              aferente  con  el  que  chocasen.  Esos  nervios,


              utilizados  por  el  cuerpo  para  transmitir


              información como (para dar sólo un ejemplo) dolor


              insoportable  al  cerebro,  tenían  una  textura  y


              apariencia  determinadas  que  los ʹsitos  eran  lo


              suficientemente inteligentes para reconocer. Quizá

              fuese  superfluo  decir  que  esos ʹsitos  tenían  otra


              característica importante, es decir, la habilidad de


              transmitir información falsa por esos nervios.





                 La  pequeña  herida,  justo  encima  de  las  nalgas,


              siempre llamaba la atención del juez Fang cuando


              presidía  uno  de  aquellos  asuntos,  lo  que


              afortunadamente  no  sucedía  más  que  un  par  de


                                                                                                       390
   385   386   387   388   389   390   391   392   393   394   395