Page 426 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 426

pierna y allí estaban las visceras de Everert sobre el


              suelo como una bolsa de la compra. Simplemente


              no había nada que hacer sino comérselo.


                 Yo me comí la mayor parte, como era normal,


              aunque Utahrapror se movía continuamente por

              entre mis piernas y robaba trozos jugosos, y de vez


              en  cuando  Pteranodon  se  metía  de  golpe  y


              agarraba  un  trozo  de  intestino.  Ankylosaurio  se


              quedó a un lado y miró. Durante mucho tiempo lo


              consideramos idiota, porque siempre se quedaba


              a un lado mientras miraba cómo nos dividíamos a


              los  ornitorrincos,  mascando  estúpidamente  cola


              de caballo, sin decir demasiado. En retrospectiva,

              quizá  fuese  de  carácter  taciturno.  Quizás  había


              decidido  que  nos  gustaría  comérnoslo  si


              encontrásemos algún hueco en su armadura.


                 ¡Si lo hubiésemos hecho! Muchos dias después de


              que Everett se hubiese convertido sólo en otra caca


              tras nosotros, Utahraptor, Pteranodon y yo cami‐


              nábamos  por  el  paisaje  muerto  mirando  a


              Ankylosaurio,  babeando  mientras  imaginábamos


                                                                                                       426
   421   422   423   424   425   426   427   428   429   430   431