Page 428 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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nuestra             espalda             estaba           el       desierto            que


              acabábamos  de  atravesar.  Al  sur  había  una


              cordillera  de  montañas  que  hubiese  sido


              imposible  atravesar  aunque  la  mitad  de  las


              cumbres no fuesen volcanes en erupción. Al norte

              podíamos ver la nieve cubriendo la cima de las


              colinas, y todos sabíamos lo que eso significaba: si


              íbamos              en         esa         dirección,               pronto             nos


              congelaríamos hasta morir.


                  Así que estábamos atrapados allí, los cuatro, y


              aunque                no          teníamos                 mediatrones                    ni


              cineaerostatos en aquella época, sabíamos bien lo


              que  sucedía:  éramos  los  últimos  cuatro

              dinosaurios sobre la Tierra. Pronto seríamos tres,


              y luego dos, y luego uno, y después ninguno, y la


              única pregunta por contestar era en qué orden nos


              iríamos.  Podríais  pensar  que  eso  sería  terrible  y


              deprimente, pero no era en realidad tan malo; al


              ser  dinosaurios,  no  invertíamos  demasiado


              tiempo ponderando lo imponderable, si sabéis lo


              que quiero decir, y en cierta forma era divertido


                                                                                                       428
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