Page 624 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 624

Finalmente  pudo  mirarle.  Estaba  en  cuclillas  a


              unos  dos  metros  de  ella,  una  buena  distancia  de


              seguridad,  mirándola  con  la  frente  arrugada  y


              aspecto de estar terriblemente preocupado.




                 —No hay razón para llorar —dijo—. No puede


                 ser tan malo.





                 —¿Quién eres tú? —dijo Nell.





                 —Sólo soy un amigo que quiere ayudarte. Vamos


              —dijo, señalando con la cabeza al otro extremo de


              la playa—. Tengo que hablar contigo un segundo,

              y no quiero despertar a tu amigo.





                 —¿Hablarme de qué?





                 —De cómo puedo ayudarte. Ahora, vamos,


                 ¿quieres ayuda o no?









                                                                                                       624
   619   620   621   622   623   624   625   626   627   628   629