Page 757 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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detallados con proyecciones cinematográficas
ocasionales. El condestable estaba en medio
apoyado sobre las rodillas y las manos,
berreando como un niño, con las lágrimas
acumulándose en las concavidades de sus gafas
y cayendo sobre el mediatrón, que las iluminaba
extrañamente desde abajo.
Nell deseaba entrar y consolarle, pero estaba
demasiado asustada. Se quedó allí y miró,
congelada por la indecisión, y los destellos de luz
que venían de los mediatrones le recordaban
explosiones; o mejor, imágenes de explosiones.
Se echó atrás y volvió a su casita.
Media hora más tarde, oyó el sonido
ultraterreno de la gaita del condestable Moore
que venía del grupo de bambúes. En el pasado
la había cogido ocasionalmente y había
producido algunos chillidos, pero ésa era la
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