Page 788 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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parte, tan ligeras y libres como pájaros, cada una
de las chicas portaba una pequeña carga que
parecía incongruente en su situación actual,
porque los esfuerzos de los adultos para que
dejasen los libros atrás habían sido, como
siempre, infructuosos.
Uno de los observadores sólo tenía ojos para la
niña con largo pelo de color fuego. Su conexión
con aquella niña quedaba sugerida por su pelo y
cejas castaños. Vestía un traje cosido a mano de
algodón, cuya rigidez delataba que había salido
hacía poco del estudio de una sastra en Dovetail.
Si la reunión hubiese incluido a más veteranos
de aquel alargado estado de guerra de baja
intensidad conocido como Sociedad, esa
observación hubiese sido hecha por uno de los
supuestos centinelas que oteaban desde las
almenas, vigilando contra los patanes que
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