Page 961 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
P. 961
frecuentemente; más de una vez, cuando la cesta
estaba casi vacía, la cadena comenzaba a ir hacia
atrás hasta que casi estaba llena de nuevo. Pero,
en general, era más probable que fuese hacia
delante que hacia atrás, y al final el último
eslabón salió de la cesta y desapareció dentro del
trono. Unos segundos más tarde, el ruido en el
trono se acalló; ahora Nell sólo podía oír un ruido
algo más suave en el segundo soldado.
Finalmente ése se acalló también, y la cadena
cayó de su pecho. El soldado la cogió y la
depositó en un cesto vacío que por suerte tenía al
lado. Luego se dirigió hacia Nell, inclinado por la
cintura, puso sus fríos hombros algo
incómodamente en el estómago de Nell, y la
levantó del suelo como un saco de maíz. La llevó
durante algunos minutos por el castillo, pasando
la mayor parte del tiempo bajando interminables
escaleras de piedra, y finalmente la llevó a una
mazmorra profunda, oscura y muy fría, donde la
961

