Page 812 - La Estacion De La Calle Perdido - China Mieville
P. 812

de  Jabber?  —susurró  Isaac—.  No  puedo  sentarme

            encima de él. Puede que sea alguna mierda religiosa, o

            alguna  chorrada  mística  del  Cymek.  Puede  que  crea


            que está a punto de morir y que tiene que decir adiós a

            sus putos antepasados. Le dije que no lo hiciera, y él

            me dijo que lo haría.


                —Bueno, da igual —musitó Lemuel irritado. Se giró

            y miró por encima del hombro. Isaac vio un pequeño


            grupo  de  figuras  acercándose—.  Estos  son  nuestros

            empleados. Les estoy pagando, Isaac, y lo apunto en la

            cuenta.


                Eran  tres,  reconocibles  de  inmediato  y  sin  duda

            alguna como aventureros: bribones que vagaban por


            Ragamol, el Cymek, Felid y, probablemente, todo Bas‐

            Lag.  Eran  duros  y  peligrosos,  ingobernables,

            desprovistos de lealtad y moral. Vivían de su astucia,


            robando y matando, contratándose a quien fuera para

            lo que fuera. Les inspiraban dudosas virtudes.

                Algunos realizaban servicios útiles: documentación,


            cartografía,  etc.  La  mayoría  no  eran  más  que

            saqueadores  de  tumbas.  Eran  escoria  que  moría  de

            forma violenta y que lograba un cierto prestigio entre


            los impresionables gracias a su indudable bravura y a

            sus notables logros ocasionales.


                Isaac y Derkhan los valoraron sin entusiasmo.

                —Estos  —dijo  Lemuel,  señalándolos  por  orden—




                                                           812
   807   808   809   810   811   812   813   814   815   816   817