Page 224 - Southern Reach 01 - Aniquilacion - Jeff Vandermeer
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respecto  en  una  libreta  pequeña,  en  mi  mochila.  Iba  a


             echar  de  menos  el  mayor  y  más  potente  de  mis

             microscopios,  pero  el  que  me  llevé  me  serviría.  Tenía

             alimento  suficiente  para  un  par  de  semanas,  pues  no

             comía  mucho.  El  agua  me  duraría  además  otros  tres  o


             cuatro días, y siempre podía hervir más. Tenía bastantes

             cerillas  como  para  mantener  una  hoguera  encendida

             durante  un  mes  y  capacidad  para  encender  una  sin


             cerillas,  en  todo  caso.  En  el  faro  me  esperaban  más

             provisiones, como mínimo en la mochila de la psicóloga.



                    Al salir otra vez, vi lo que la topógrafa había añadido

             al viejo cementerio: una tumba vacía, recién cavada, con

             un montículo de tierra al lado; clavada en el suelo, una


             cruz sencilla hecha de ramas caídas. ¿Se suponía que esa

             tumba era para mí o bien para la antropóloga? ¿O para

             ambas? No me gustó la idea de yacer a su lado para la


             eternidad.



                    Algo más tarde, haciendo limpieza, me dio un ataque

             de  risa  y  empecé  a  troncharme.  De  repente  me  había

             acordado de cuando lavé los platos después de cenar la

             noche  en  que  mi  esposo  regresó  cruzando  la  frontera.


             Recordé  con  claridad  que,  tirando  los  restos  de

             espaguetis  y  pollo  de  un  plato,  me  pregunté  perpleja

             cómo  un  acto  tan  mundano  podía  coexistir  con  el




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