Page 229 - Southern Reach 01 - Aniquilacion - Jeff Vandermeer
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más adelante el paralelismo contribuyó a mitigar mi
furia por su marcha y, luego, la confusión cuando
regresó tan cambiado. Aunque la cruda verdad es que
seguí sin comprender realmente en qué me había
equivocado con él.
La psicóloga había dicho que la frontera avanzaba un
poco más cada año. Pero a mí me parecía una afirmación
demasiado restrictiva e ignorante. Existían miles de
espacios «muertos» como la parcela que yo visitaba,
miles de entornos de transición que nadie veía, que se
habían vuelto invisibles porque no eran «útiles». En ellos
podía habitar cualquier cosa durante un tiempo sin que
nadie se diera cuenta. Habíamos llegado a pensar en la
frontera como aquel muro monolítico e invisible, pero si
los miembros de la undécima expedición fueron capaces
de regresar sin nuestro conocimiento, ¿no podrían
haberla atravesado ya otras cosas?
En esta nueva fase de mi esplendor, recuperándome
de las heridas, la Torre me llamaba de forma incesante;
percibía su presencia física bajo la tierra con una claridad
equiparable a aquel primer arrebato, a la atracción de
cuando, sin mirar, sabes perfectamente en qué lugar de
la habitación se encuentra el objeto de tu deseo. Parte de
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