Page 264 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
P. 264

—Eso  no  es  lo  que  estaba  diciendo  —objetó


              Nessel,  aunque  muy  pocas  personas  la  estaban


              escuchando.



              Ese  es  el  destino  del  clasicista,  pensó  Holsten

              secamente. Cerró los ojos.



              —La  lanzadera  está  cambiando  el  rumbo  —


              anunció el piloto.



              —Retoma el control. Déjanos en el planeta, pase

              lo que… —comenzó Scoles.



              El piloto lo interrumpió:



              —La otra lanzadera. La lanzadera de Seguridad.


              Todavía  nos  siguen,  pero  están…  —Miró


              detenidamente sus instrumentos—. ¿A la deriva?

              Y  el  dron  parece  apagado…  No  sigue  nuestras


              correcciones de rumbo. Va a pasar de largo.



              —A menos que sea eso lo que quieren. Quizá sea

              una bomba —sugirió Scoles.



              —Tendría que ser una bomba tremebunda para


              alcanzamos  a  la  distancia  de  la  que  estamos


              hablando —dijo el piloto.


              —Es  Kern  —declaró  Lain.  Al  ver  las  caras  de


              perplejidad, explicó—: Ese aviso no era solo para


              nosotros;  era  para  todo  el  mundo.  Kern  los  ha


              pillado:  se  ha  hecho  con  sus  sistemas.  Pero  no

              puede hacerse con los nuestros.



              —Buen trabajo —murmuró Holsten en la radio


              de la mascarilla que llevaba al cuello.






                                                                                                       263
   259   260   261   262   263   264   265   266   267   268   269