Page 35 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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No tenía sentido decirle al ordenador que aquello
no era posible, pero de hecho no lo era. No había
transcurrido el tiempo suficiente. La señal no
podía haber alcanzado la Tierra en ese tiempo, y
una nave de rescate no podía haber llegado. Pero
entonces tuvo un atisbo de esperanza. Claro, una
nave ya había estado en camino antes de que
Sering destruyese la Brin 2. Sin duda la condición
de Sering como agente de la NUN había sido
descubierta mucho antes, cuando aquel ridículo
alzamiento fracasó. Estaba salvada. Debía estar
salvada.
Inicia el contacto, dijo al ordenador.
—Me temo que eso no es posible, doctora.
Chasqueó la lengua y abrió de nuevo las fuentes
de los sistemas, que le parecían más fáciles de
manejar ahora. Todos los mecanismos de la
cápsula se abrieron ante ella, confirmando su
buen estado. Comprobó las comunicaciones. Los
receptores estaban en valores tolerables. Los
transmisores funcionaban, y enviaban su señal de
emergencia al tiempo que cumplían su función
primaria, emitiendo una serie de mensajes
complejos al planeta a sus pies. Por supuesto, la
intención era que ese planeta se convirtiese un
día en la cuna de una nueva especie que pudiera
recibir y descifrar esos mensajes. Aquello era
ahora imposible.
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