Page 411 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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La Cápsula Centinela estaba diseñada para
permanecer inactiva durante siglos. Eso Avrana
lo recordaba. ¿Cuánto tiempo le llevaría al virus
encender la chispa de la inteligencia en sucesivas
generaciones de monos? ¿Quería eso decir que su
experimento había fracasado?
No, habían emitido por fin una señal. Habían
estirado la mano y tocado lo inefable. Y el tiempo
de repente ya no era la moneda que una vez había
sido. Ahora recordó por qué estaba en la Cápsula
Centinela, realizando esta función que había sido
diseñada para alguien mucho más prescindible.
El tiempo no importaba. Solo importaban los
monos, porque ahora el futuro era de ellos.
Y sin embargo, volvieron a ella esos
perturbadores sueños de duermevela. En su
sueño había llegado una primitiva embarcación
de viajeros que decían ser de su especie, pero ella
los había mirado y había visto lo que eran en
realidad. Había revisado su historia y su
información. Eran un moho que había brotado
sobre el cadáver de su propio pueblo. Estaban
irremediablemente contaminados por la misma
enfermedad que había acabado con la
civilización de Kern. Era mejor empezar de
nuevo con los monos.
—¿Qué quieres que haga? —preguntó a la
entidad o entidades que la rodeaban. Miró sus
rostros y vio una progresión infinita de fases
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