Page 131 - Ciencia Ficción - Selección 01
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Edward Goligorsky
La primera luz del sol llenaba el valle,
produciendo otro día de intolerable calor.
Una brisa suave y cálida azotaba las espadañas y
la alta hierba amarilla. Un estrecho arroyo fluía
lentamente por el valle. El cielo se mostraba
terriblemente azul y vacío. Nada ensuciaba su
fantástica claridad, los pájaros llevaban muertos
dos años.
En el valle no se observaba el menor movimiento.
La inmóvil locomotora y los vagones de carga
parecían juguetes arrojados a un lado por el
caprichoso hijo de un gigante vagabundo.
En dos años las hierbas habían cubierto los rieles.
Con un estremecedor crujido se deslizó hacia un
lado la puerta de uno de los vagones. Un hombre
asomó la cabeza y a continuación surgió al aire libre
toda su figura. Era muy viejo. Su piel,
increíblemente reseca, le ceñía a los pómulos,
cuencas de los ojos, sienes cóncavas, y a la nariz
larga y afilada como un cuchillo.
Sus desgreñados cabellos grises caían sobre los
hombros. Su boca era simplemente una abertura sin
forma entre la maraña de su sucia barba. Había una
loca mirada en las profundas cavernas que
ocupaban los ojos.
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