Page 135 - Ciencia Ficción - Selección 01
P. 135
moviendo los labios. El tráfico se había detenido y
la mayor parte de los conductores habían
abandonado sus coches. Las palabras que llegaban
hasta sus oídos formaban un ruido desagradable
mezclado con los demás ruidos, mecánicos e
inhumanos.
Muy pronto, también sintió miedo. Un fuerte
empujón le derribó a tierra y su temor se convirtió
en pánico. Estaba acostumbrado a recibir puntapiés,
pero aquello, no podía decir por qué, era diferente.
Casi perdió su nuevo abrigo en la confusión que
reinaba.
Se puso en pie con dificultad y se cubrió con el
abrigo. Ya no lo perdería entre la multitud.
Comenzó a correr de nuevo, apartándose
gradualmente del centro de la ciudad. Finalmente,
llegó a los distritos de las cercanías, cruzó los
suburbios y alcanzó el primero de los campos que
rodeaban la metrópoli. Pero su huida parecía ser
inútil. Por todas partes hallaba la misma confusión,
las mismas multitudes que escapaban, los mismos
gritos... Muchos hombres y mujeres habían sido
menos afortunados y yacían tendidos en el suelo. El
resto de la gente corría sobre sus cuerpos sin moles‐
tarse en comprobar si aquellos seres aún estaban
vivos. La ola humana no tardó mucho en liquidar a
los moribundos.
El hombre jadeaba, sin casi poder respirar, con la
boca y la garganta secas, doliéndole enormemente
135

