Page 29 - Ciencia Ficción - Selección 01
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Sólo tenía que hacer un viaje de quince minutos en
Metro para llegar a Battery Park. Compró una bolsa
de cacahuetes, para dar de comer a las palomas del
aviario. Cuando se le terminaron los cacahuetes,
deambuló entre las filas de bancos donde los viejos
se sentaban día tras día para contemplar el mar y
aguardar la muerte. Esa mañana, Birdie no sentía
por los ancianos el mismo odio que la noche
anterior. Alineados en filas, bajo la intensa luz del
sol, parecían estar muy lejos; no daban la impresión
de constituir una amenaza.
La brisa que llegaba del puerto olía a sal, petróleo
y materias corrompidas, pero en conjunto no
resultaba un aroma desagradable, sino que, por el
contrario, era vigorizante. Si Birdie hubiese vivido
unos siglos antes, tal vez habría sido marino. Se
comió dos barras de Synthamon y bebió un bote de
Fun.
El cielo estaba lleno de aviones reactores. Milly
podía estar en alguno de ellos. Una semana, sólo
una semana antes, ella le había dicho:
—Te amaré toda la vida. Nunca habrá ningún otro
hombre para mí.
Birdie se sentía enormemente contento.
Un anciano, que vestía un antiguo traje con
solapas, avanzó, arrastrando los pies por el camino,
apoyándose en la balaustrada. Tenía el rostro casi
cubierto por una cómica barba blanca, espesa y
rizada, que contrastaba notablemente con su
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