Page 90 - Ciencia Ficción - Selección 01
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ninguno de estos métodos parecía encaminarse al


            ridículo o al desastre. Fue Winterborn quien dio con


            la  solución  que,  aunque  horripilante,  fue  eficaz  y

            sencilla.


               —Mire, señor, se coloca el cayado de hierro en el


            brasero para calentarlo. El fuego debe ser solamente


            papel rojo con una luz por la parte posterior. Bien,

            ¿no  podríamos  poner  un  pote  de  pintura  roja


            también en el brasero? Entonces todo lo que tienen


            que  hacer  es  meter  el  extremo  del  cayado  en  la


            pintura de manera que cuando lo retiren aparecerá

            la punta roja para introducirla luego en mi..., sobre


            el ojo pintado de Polyphemus...


               —Es una buena idea, Winterborn..., pero se necesi‐


            tarán dos cabezas para las dos representaciones. Me

            gustaría  probarlo  en  la  escuela,  primero  en  el


            ensayo de ropas, y apenas habrá tiempo de volver a


            pintar  la  cabeza  para  la  representación  ante  las


            familias, del día siguiente.

               —¡Oh,  eso  no  tiene  importancia,  señor!  —dijo


            Winterborn—. Todos ayudaremos a hacerlo.


               Fue  el  método  que  yo  adopté.  Construimos  el


            entramado de alambre y cartón piedra, empleando

            el  modelo  del  juju  de  Winterborn.  Colocamos


            parches de crepé rojo para el pelo y barba y la única


            ceja, y el efecto final fue verdaderamente horrible.


            Era  como  si  el  juju  mediante  alguna  monstruosa

            forma de partenogénesis hubiese concebido aquel











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