Page 1083 - Seveneves -Neal Stephenson
P. 1083
orina. Se lo puso entre las piernas, lo subió hasta
el monte de Venus y aseguró las correas por
encima de la cresta iliaca. Del aparato colgaba un
tubo corto, que le rozaba el interior del muslo.
Después cogió el material gris. Se trataba de
un traje de cuerpo entero de una pieza con una
única abertura en el cuello. Era una malla de
jejenes casi microscópicos, sencillos robots de tres
extremidades que sabían hacer poca cosa aparte
de agarrar de la mano a sus vecinos. Hubiera sido
imposible ponérselo si no fuera porque los jejenes,
hablando entre sí mediante un lenguaje simple,
podían extender y estrechar esas conexiones
según un programa compartido. Metió las manos
en el agujero del cuello y tiró en direcciones
contrarias. Reconociendo el gesto, los jejenes se
relajaron y el agujero se amplió lo bastante para
que pudiera meter primero un pie y luego el otro.
Eso requería tener equilibrio y Kath Two tenía la
fortuna de que así fuera. Estaba de pie sobre una
toalla que había extendido sobre el suelo. El error
clásico era perder el equilibrio y echar un pie a
tierra, o incluso caerse y quedar cubierto de arena,
piedrecitas y ramitas que se quedaban pegadas a
la vaselina espacial. Pero Kath Two metió los dos
1083

