Page 119 - Seveneves -Neal Stephenson
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entonces  resultaba  difícil  imaginarse  un  montón


            de ellos pasando su vida en una lata de sardinas.




                    Así que el sistema de campamentos donde se


            entrenaría  y  seleccionaría  a  los  jóvenes  elegidos


            en el Gran Cleroterion sería un punto final para



            los chicos. Los hombres jóvenes entrarían, pero no


            saldrían. Excepto alguna excepción afortunada.




                    Llevaba un par de minutos vagando hacia el


            hotelito,  acosado  por  la  vaga  sensación  de  que


            había algo que debía estar haciendo.




                    Hablar  con  la  prensa.  Sí,  eso  era.  Lo  normal


            era que las cámaras estuviesen enfocándolo a él. Y


            lo  normal  era  que  él  estuviese  intentando


            evitarlas.  Pero  ese  día  no  era  así.  Ese  día  estaba


            dispuesto  a  andar  por  ahí  y  hablar,  dispuesto  a


            ser  Doc  Dubois  para  los  miles  de  millones  de



            personas  en  la  tierra  televisiva.  Sin  embargo,


            nadie  lo  perseguía.  Los  presentadores  de


            múltiples  naciones  miraban  conmovidos  a  sus


            teleprompters,                    declamando                    un         texto          bien


            estudiado. Por su parte, los periodistas de menor


            calibre  —los  blogueros  tecnológicos  y  los


            opinadores  a  tiempo  parcial—  enviaban  sus


            versiones. Doob vio un rostro conocido, Tavistock






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