Page 1576 - Seveneves -Neal Stephenson
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un lado. Él alargó la mano y la tocó
delicadamente, mandándolo en dirección a
Kathree.
—Adelante —le dijo.
Kathree la atrapó entre las manos y metió el
pulgar en la hendidura, luego lo hizo girar en un
óvalo grande delante de su cara. Con eso hizo
aparecer una pantalla plana. Kathree se acercó la
bola roja, desplazando la pantalla en una tercera
dimensión para definir un volumen similar a un
cesto para la ropa.
Cantabrigia Five no bromeaba con lo de la
banda sonora. Era una orquesta al completo,
compuesta por algunos instrumentos que Mozart
habría identificado con facilidad y otros
inventados en los miles de años posteriores a
Cero. La orquesta y un enorme coro enviaron un
océano tridimensional de sonidos a sus oídos,
ejecutando el himno nacional de Rojo. No la
versión animada y truncada de los
acontecimientos deportivos, sino el arreglo
sinfónico, compuesto para lograr que la gente se
quedase inmóvil del asombro.
Un puño de níquel y hierro parecía colgar en
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