Page 1054 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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contrario, ella había sabido que él estaba allí
antes de haberlo visto, y cuando se acercó, Nell
pudo sentir cosas que sucedían en su mente que
venían de fuera. Había algo en su cerebro que
la conectaba a los Tamborileros.
Nell había dibujado algunos planos
generales y se los había dado a sus ingenieras
para que los elaborasen, y ellas se los habían
dado a Cari, quien los había llevado a un C.M.
portátil y en funcionamiento en el campamento
de Nueva Atlantis y había compilado un
pequeño sistema para examinar y manipular
dispositivos nanotecnológicos.
En la oscuridad, motas de luz brillaban en la
piel de Nell, como luces de aviones en el cielo
nocturno. Cogieron una de ésas con un
escalpelo y la examinaron. Encontraron
dispositivos similares en su corriente sanguínea.
Aquellas cosas, comprendieron, debían de haber
llegado a la sangre de Nell cuando la violaron.
Quedaba claro que los destellos de luz en la piel
de Nell eran la luz del faro que guía a otras
personas a través del golfo que nos separa de
nuestros vecinos.
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