Page 373 - El Mundo De Roche - Robert L Forward
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El Mundo de Roche                                                                                                                       Robert L. Forward


               de  alcance,  Thomas  pasó  a  otros  reactores  de


               control y, lentamente, el pesado cilindro se alejó


               de la inmensa vela volando entre los obenques.


                  —El Águila ha dejado su nido —dijo George a


               su diablillo.



                  —Buena  caza,  Águila  —respondió  la  voz  de


               Jinjur.


                  Una  vez  que  Thomas  los  hubo  sacado  del


               amarradero  y  hubo  dejado  atrás  los  obenques,


               apagó los cohetes de maniobra y volvieron a estar


               en gravedad cero. De repente, George se sintió


               del revés y, rápidamente, flotó para dar la vuelta



               y reunirse con el resto de la tripulación. Dejó a


               Thomas y a Red encargados de la tarea de alejar


               el  módulo  de  la  vela  para  poder  encender  los


               motores principales y voló por el pasillo para ver


               que había de comer en la cocina.


                  —Sin  duda  esto  es  mucho  más  sencillo  que


               tratar de despegar de un asteroide en giro —dijo


               Red, mientras observaba a través de la ventana de


               la escotilla de embarque el parsimonioso giro del



               velero  fotónico  y  su  carga  cilíndrica  con  la


               abertura triangular en un extremo.


                  —Lo único que tenemos que hacer es esperar y


               flotar mientras el sol lo aleja de nosotros —dijo


               Thomas.


                  Al cabo de una hora, el Prometeo se encontraba a


                                                                                                         372
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