Page 378 - El Mundo De Roche - Robert L Forward
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El Mundo de Roche Robert L. Forward
La diferencia de velocidad provocada por el
momentáneo encendido del cohete de control
era pequeña, pero un minuto más tarde Shirley
podía ver como se alejaba Bárbara de la escotilla
de atraque sin el menor giro o alabeo. Cuando se
encontraba a unos diez metros de distancia, le
envió un mensaje.
—Puedes encender los cohetes de control
cuando quieras, Bárbara.
Sendos cohetes diminutos se encendieron y el
satélite de comunicaciones cambió de
orientación. Acto seguido, se encendió uno más
grande y Bárbara partió para ocupar su posición
en una órbita inversa a la rotación de los dos
planetoides. De ese modo, aquellas áreas de los
polos exteriores que no pudiesen ver a través de
los satélites de comunicaciones situados en los
puntos L‐4 y L‐5 serían accesibles a través de ella
cada tres horas.
—Aquí Bárbara. Corto y cierro —dijo el satélite
de comunicaciones mientras desaparecía volando
de la vista.
Tras haber colocado al satélite en su órbita
inversa, Red hizo rotar con mano experta el
enorme cilindro en torno a uno de sus extremos.
Mientras se detenía, le habló a su diablillo:
—Anuncia la inminencia de gravedad a todos,
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