Page 32 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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La organización en su conjunto era tan vasta que
resultaba imposible abarcarla toda. Se había metido en
algo nuevo y emocionante, eso era todo lo que
comprendía con todas las capas de su conciencia… de
momento.
Encontró a sus instructores amables y dispuestos a
ayudar. El veterano entrecano que le enseñó a pilotar
naves espaciales había luchado en la guerra marciana del
3890.
—Vosotros aprendéis muy rápido —dijo—. Pero
realmente es complicado enseñar a gente de periodos
preindustriales. Hemos dejado incluso de enseñarles otra
cosa que los rudimentos. Tuvimos una vez a un romano,
de la época de César. Era un chico bastante brillante, pero
nunca consiguió meterse en la cabeza que a una máquina
no se la trata como a un caballo. Y en cuanto a los
babilonios, el viaje en el tiempo no entra siquiera en su
concepción del mundo. Teníamos que limitarnos a la
batalla entre dioses.
—¿Qué nos cuentan a nosotros? —preguntó
Whitcomb.
El hombre del espacio lo miró con los ojos
entornados.
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