Page 489 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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La verdad es que no sentía apetito para la gran
comida del día, cordero asado o lo que fuese. Prefería
tomar una rebanada de pan y un trozo de queso de cabra
en cualquier puesto de comida, mientras intentaba
meditar sobre ese nuevo problema. (De nuevo gracias a
la tecnología. Sin los microbios protectores alterados
genéticamente que los médicos de la Patrulla le habían
implantado, nunca se hubiese atrevido a tomar comida
local que no estuviese quemada por completo. Y vacunas
para todas las enfermedades que recorrían los siglos
hubiesen sobrecargado hacía tiempo su sistema
inmunológico).
Al estilo del siglo XX, dio la mano a todos. Korten
podía estar equivocado, o podía no estarlo, pero era
agradable, capaz y tenía buenas intenciones.
Everard salió a una calle que rumiaba y hervía bajo el
sol.
Pum lo esperaba.
Se levantó con menos exuberancia que antes. La cara
del joven demostraba una seria preocupación.
—Amo —dijo—, ¿podemos hablar en un lugar
tranquilo?
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