Page 493 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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había oído en ocasiones comentarios sobre su falta de
dureza normal, pero nadie más había sacado
conclusiones de ese hecho.
Animado, Pum siguió hablando:
—No cansaré a mi señor con los detalles. Los
sirvientes siempre vigilan a los grandes y adoran contar
chismes. Puede que engañase un poquito a Sari. Como
soy vuestro criado, no vio razones para echarme. Aunque
tampoco es que le preguntase mucho directamente. Eso
hubiese sido innecesario además de una tontería. Me
contenté con dirigirme a la casa de Jantin‐hamu, donde
todo era anhelo por su visitante de la tarde de ayer. Así
tuve indicios de lo que busca mi señor.
Tomó aire:
—Eso, mi resplandeciente amo, era lo que requería
este sirviente. Me dirigí a los muelles y empecé a callejear
por allí. ¡Con suerte!
Una ola recorrió a Everard.
—¿Qué descubriste? —Casi gritó.
—¿Qué otra cosa —declamó Pum— sino un hombre
que sobrevivió al naufragio y al ataque de los demonios?
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