Page 572 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 572
sus hechos: Sansón el fuerte, Deirdre la hermosa y
desdichada, Crockett el cazador…
Jorith, hija de Winnithar, olvidaba que tenía edad de
casarse. Se sentaba en el suelo entre los niños, a los pies
de Carl, y escuchaba con atención mientras sus ojos
reflejaban la luz del fuego y se convertían en soles.
No siempre estaba disponible. A menudo decía que
debía estar solo y se alejaba. En una ocasión, un
muchacho, temerario pero hábil en el arte de seguir el
rastro, lo siguió sin ser visto, a menos que Carl se dignase
a no prestarle atención. El muchacho regresó blanco y
anonadado, para contar a trompicones que el barba gris
había ido al bosquecillo de Tiwaz. Nadie penetraba entre
esos oscuros pinos más que la víspera del solsticio de
invierno, cuando se ofrecían tres sacrificios de sangre —
caballo, perro y esclavo— para que el Controlador del
Lobo ordenase a la oscuridad y al frío que se alejasen. El
padre del muchacho lo azotó, y después nadie habló
abiertamente de ello. Si los dioses permitían que
sucediese, mejor era no preguntar las razones.
Carl regresaba al cabo de unos días, con ropa limpia
y regalos. Eran cosas pequeñas, pero no tenían precio, ya
fuese un cuchillo de hoja desusadamente larga, un
pañuelo de lujosa tela extranjera, un espejo que superaba
572

