Page 579 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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armas y ellos huían corriendo. Se dijo que, de alguna
forma, siempre encontraban una banda vándala antes de
que hubiese llegado a un asentamiento godo y hacían que
huyese, debido a la falta de botín, clan tras clan se retiraba
y alejaba. Hablaron de victoria.
Sus jefes apenas podían contar nada más. Era el
Errante el que les indicaba adónde ir, qué esperar, cómo
disponerse mejor para la batalla.
Era él quien iba más rápido que el vendaval mientras
traía avisos y ordenes, él quien obtuvo la ayuda de
greutungos, taifales y amalingos, él quien asombró a los
poderosos hasta que trabajaron lado a lado como había
ordenado.
Esas historias se desvanecieron en un par de
generaciones. Eran demasiado extrañas. En lugar de eso,
volvieron a las historias de su pueblo. Anses, Wanes,
trols, magos, fantasmas, ¿no se habían unido una y otra
vez a las disputas de los hombres? Lo que importaba es
que durante una década, los godos en el Vístula superior
conocieron la paz. Sigamos con la cosecha, dijeron: o lo
que quisiesen hacer con sus vidas.
Pero Carl regresó a Jorith como un rescatador.
Realmente no podía casarse con ella. No tenía
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