Page 82 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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cerca de los cañones alemanes. No recordaba el lugar
exacto, y no se detuvo a esforzarse. No importaba. Sabía
que iba a sobrevivir a ese peligro.
El nuevo resplandor bailaba tras él mientras corría
hacia la máquina. Saltó a ella y se elevó en el aire. Al
sobrevolar Londres, sólo vio una vasta oscuridad
punteada de llamas. ¡Walpurgisnacht, y el infierno
desatado sobre la tierra!
Recordaba bien Streatham, una monótona extensión
de ladrillo habitada por oficinistas, tenderos y mecánicos,
la misma petite bourgeoisie que se había plantado y
luchado contra el poder que había conquistado Europa.
Allí vivía una chica en 1943… al final se había casado con
otro.
Volando bajo, intentó localizar la dirección. No muy
lejos estalló un volcán. La montura se agitó en el aire y a
punto estuvo de perder el equilibrio. Apresurándose
hacia su objetivo, vio una casa inclinada, destruida y en
llamas. Estaba a sólo tres manzanas de la casa de los
Nelson. Llegaba tarde.
¡No! Comprobó la hora —sólo las diez y media— y
saltó dos horas atrás. Todavía era de noche, pero la casa
destruida se elevaba sólida en la oscuridad. Durante un
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